sábado, 22 de febrero de 2014

Juguemos

En un mundo de ombligos y egocentrismo, de selva y supervivencia, de relativismo, egoísmo y disparidades varias. En un mundo en el que la amistad es algo por conveniencia, una especie de pacto consuetudinario, no escrito en ninguna parte, es normal, claro que todo esto es normal. El mundo se ha vuelto completamente loco, ni fidelidad, ni lealtad, ni virtudes, ni ganas de obtenerlas, a Dios lo dejamos en la suela del zapato, y si creemos en algo es en pisotear al resto para sobrevivir uno mismo. ¿A dónde vamos a ir a parar?
¿Sabéis que es lo peor? Que no está la opción de no jugar, si vives en el día a día tienes que salir a flote de alguna manera, y yo sólo digo: juguemos.

viernes, 20 de diciembre de 2013

Happiness

Nos pasamos la vida buscando la felicidad y no nos damos cuenta de que la felicidad está en nosotros mismos, la gente viene y va, no te puedes aferrar a ellos, ni hacer que tu sonrisa dependa de nadie, porque un día desaparece y con esa persona tu felicidad. Los objetos materiales tampoco van a hacer que seas feliz, se gastan, se pierden. Es todo un absurdo, ser independiente es la única manera de ser feliz, de que las cosas te afecten pero que no te limiten. Cuida de ti mismo, y busca tu propia felicidad porque nadie lo va a hacer por ti.

miércoles, 11 de diciembre de 2013

Mi amigo el marciano.

Esta mañana, mientras que hacía algunas cosas en mi casa, me escribieron por Whatsapp, un número que no tenía guardado, la conversación la podréis leer al final del artículo. Era un Marciano, de los que no tienen antenas, ha quedado atrapado en nuestro planeta, y necesita de mecánicos que arreglen su nave. Se está adaptando a la forma de vida en la tierra, y al ser un caso excepcional, también sueña con salir en las pantallas, en las pequeñas y en las grandes, así que si algún actor de cine o guionista está interesado que lo haga saber por aquí y le pondré en contacto con Paco el Marciano. Aprovecho para mandarle un saludo a su familia de su parte, y decirle que pronto estará de vuelta. Muchas gracias a todos.

CONVERSACIÓN CON EL MARCIANO:
M- adriana?
A- Si, quién eres?
M- un marciano sin antenas que llegó en un ovni que no vuela
A- Jajajaja encantada
   Pero tienes algún nombre abreviado?
M- Vinotinto, me llaman Paco Vinotinto
A- Paco es un nombre bastante español para ser un marciano
  Supongo que tendrás antepasados españoles
M- Yo iba con mi ovni hasta que un loco de esos con escopeas que tiran al plato me confundio
  entonces mi nave dejo de funcionar y los mios me abandonaron como a un anciano en la gasolinera. Como la     vida misma Adriana.
   Es el nombre adoptivo español
A- Entiendo
   Y hay algo que pueda hacer por ti?
M- No se si seguiras en peridismo o no. Si es asi, redacta un articulo! Que el mundo sepa mi historia! mmmm          siii! Ya casi puedo saborear a Pocholo recibiendo el Oscar y Globo de Oro por su actuacion en Paco El              Marciano.
     Si no, siempre me podria venor bien un buen mecanico para la reparacion. Eso si, debo estar alerta con lps        desarmaos que quieren desalijarme la nave. Comprare cobre para hacer trampas antigitanos.
A- Soy periodista y mecánica
    Esta misma tarde te escribo el artículo
    Y cuando tú quieras te arreglo la nave
M- Perfecto, tu seras una de las elegidas por tu bondad

miércoles, 4 de diciembre de 2013

6800

Todo comenzó un día de verano, con la excusa de entregar unos papeles en la universidad, ese día fue el primero que pasaron juntas. Una canción cantada con la nariz tapada, unas risas y algunas historias profundas, luego algunas partidas de cartas, litros, pipas, y al césped. Un día raro, porque se conocían, pero ninguna se había planteado que podían quedar sin otras amigas. Ambas se guardaron eso que sería su primer recuerdo. 
El tiempo siguió pasando, y la distancia se fue recortando. Las dos iban a separarse de sus mejores amigas, y la imagen de verse en la misma facultad se les hacía rara, sabían cuánto iba a cambiar todo. Las últimas semanas de vacaciones hablaban mucho, salían de fiesta, y se iban acumulando los recuerdos y las sonrisas. 
El primer concierto, el primer día de universidad, el primer examen, los cambios de clase con la frase "yo salgo ya, ¿te queda mucho?", lanzamientos de tabaco por los pasillos, una obsesión con el cierre del coche, silbidos simultáneos que provocan carcajadas, domingos de desgana, lunes, martes, miércoles, jueves, viernes, sábados y vuelta a los domingos de desgana, se pasaron más de 40 días viéndose todos los días. 
Un viernes cualquiera ambas se portaron como unas estúpidas, y todo se enfrió de golpe, surgieron dudas, frustración, impotencia, y todas esas cosas que a nadie le gustan. Pero las dos sabían en el fondo que todos esos días y todos esos momentos no se iban a quedar ahí, en un hoyo, que no se había acabado ahí. Y así era, días más tarde todo volvió a su cauce, he de decir que tuve miedo. Sí, yo soy una de esas dos, afortunada por poder estar escribiendo esto y más aún por haber podido vivirlo.
¿Cómo se solucionó todo? pues aunque parezca increíble fue un simple número, cuatro cifras, que no significan nada y a la vez lo dicen todo: 6800.
6800 kilómetros, 6800 litros, 6800 cigarros, 6800 horas, 6800 canciones, 6800 sonrisas, 6800 lágrimas, 6800 reencuentros y 6800 recuerdos que espero tengamos juntas para contar. 

martes, 12 de noviembre de 2013

Sin más.

Y es así, sin más, sin grandes revoluciones ni estallidos en el cielo, sin fechas aclamadas ni fuegos artificiales, un día como cualquier otro es aquel en el que todo encaja, empiezas a comprender todo, y aquellas dudas que tanto tiempo atrás te habían atacado y que hasta ese día seguían atosigándote, desaparecen. Puede que no mucha gente sepa de qué hablo hoy, pero otro tanto lo hará, estoy segura. 
Cuando una tranquilidad te abrume, y pierdas el peso que acarreabas inútilmente, cuando te sientas un poco mayor, quizás un poco más feliz, y puedas sonreír a pesar de todo lo que hayas sufrido, es entonces cuando entenderás esto.
Crecer. 
Miles de definiciones acompañan a esta palabra, mil escritos mejores que este se pueden encontrar, pero me da igual, porque ello no va a impedir que se escriba otro más. 
Que te importe poco lo que piense "la gente", que te quieras como eres y cada día luches por ser un poco mejor, que te esfuerces por alcanzar tus metas, y no te dejes caer a la primera de cambio, corregirse con una sonrisa al errar, comprender a los padres, exigir a los amigos, estar ahí para quien te necesite, pero no ser el idiota de turno que dice a todo que sí. 
Crecer, para mí, implica muchas cosas, pero que se asientan sobre una base: la madurez. Vale, sí, este es otro concepto igual o incluso más amplio, y cada persona le puede atribuir cientos de adjetivos distintos, pero una cosa no se puede negar, se sabe cuando alguien es maduro y cuando no.
Razonar, pensar las cosas, (no comerse el coco, que no es lo mismo) saber qué se tiene que hacer en cada momento, hacerlo, y estar con la cabeza y el corazón en ello. No es fácil, no es fácil estudiar cuando los colegas están de cervezas, no es fácil madrugar cuando hay gente que duerme hasta las tantas. Cada etapa de la vida tiene sus dificultades, y siempre dicen que la niñez es la mejor, pero creo (y ésta es mi opinión personal, igual de buena que cualquier otra) que es la madurez, ser conscientes de los actos, tener libertades que te has ganado, y hacer lo que toca pero siendo lo que a uno le gusta.
Lo que sí que es verdad es que una no se levanta un día y piensa: 'anda, ya soy mayor", no, pero poco a poco, con el tiempo, se va dando cuenta de que tiene responsabilidades, de que no es la misma persona que era tiempo atrás, que no ha cambiado sino avanzado, asimila que aquello por lo que tanto sufrió ahora le hace ser mejor, y es capaz de comentarlo con alguna amiga y reirse, haciendo de los tópicos como "algún día te reirás de esto" una realidad.
Todo tiene su cara y su cruz, pero Peter Pan se perdió una gran parte de su vida, y otros tantos al igual que él, que tienen miedo a crecer, sin saber que crecer es vivir y esta vida hay que vivirla.

lunes, 14 de octubre de 2013

Something new.

Nos rodean cientos de personas a diario, y es curioso cómo la vida, que a veces te arrebata cosas que quieres, se encargará de poner en tu camino otras, quizás mejores, o quizás sólo diferentes, y es que cada amistad es distinta, los puntos de unión, los de discusión, todo diferente.
Tenía poca fe en que eso pasara, una amiga me decía que esperara, y ahora he de darle la razón, que esta vida no me ha arrebatado nada del todo, simplemente me ha dado la oportunidad de conocer y estar más cerca de otras personas increíbles.
De todo se aprende, y de una buena conversación se pueden sacar muchas cosas, pero si siempre hablas con las mismas amistades llegará un momento en el que dejarás de aprender, por eso pienso que la vida cambia, para acercarnos a gente que nos enseñe más cosas, gente que nos ponga en duda, que nos rebata argumentos, pero que a la vez trate de comprendernos.
Sin embargo, no todas las personas que están a nuestro alrededor son capaces de hacer eso, por eso no todas son consideradas importantes. Cuando la vida gira, y te encuentras sólo, sin los puntos de apoyo que habían estado ahí siempre, aparecerá alguien, siempre aparece, que te cambie los esquemas, que te ganará con una velocidad sorprendente, para tapar el hueco que te asediaba. Las palabras de esa amiga a la que tengo que darle la razón fueron "ten paciencia, ya verás que aparecerá alguien que te hará comprender por qué todo ha dejado de ser como era". Pues así es, y no digo sólo en mi caso, pienso que esto siempre es así, nada es estático, no digo que sea fácil el cambio, pero ya que ocurrirá sí o sí, aunque duela debemos aceptarlo y no perder la esperanza, tenemos que estar dispuestos a abrir la mente y el corazón y dejar entrar a otras personas que nos puedan conocer y querer. 
Gracias a esa amiga que está ahí para dar esperanza, y gracias a esa amiga que aparece y te gana tan rápido.

martes, 27 de agosto de 2013

Lo mejor de este mundo...

En aquella época en la que se formaban los grupos de amigas, yo estaba un poco sola, no encontraba ese grupo que fuera conmigo, en un colegio de niñas pijas todas iguales, cerradas y repipis, yo no encajaba. Sin embargo había algunas que, aunque diferentes entre ellas, no eran así, y se fueron uniendo poco a poco. Yo las veía, y miraba a las otras pijas, y analizaba, hasta que un día, sin esperarlo ni planearlo, empecé a irme con ellas. Son un grupo enorme, de lo más heterogéneo que he visto nunca, las profesoras nos decían que no duraríamos mucho juntas, y que al salir del colegio nos dispersaríamos. 
Eran la alegría de aquel insípido colegio, las que conseguían que ir a clase por las mañanas no fuera un martirio (a no ser que alguna pusiera el borrador encima de la puerta y al entrar te lloviera tiza). Aquellas que robaron el árbol de Navidad del pasillo para decorar la clase, las que pusieron Post-its con caras alegres a los cuadros inexpresivos que recorrían los pasillos, esas que hacían merendolas cada semana sólo para romper la monotonía.
Yo formaba parte de todo eso, aunque siempre pensé que yo era (si cabía) la más diferente, y que no terminaba nunca de encajar. Estando dentro lo veía como lejano, y a veces, me chocaban algunas cosas y pensaba en cambiar de amigas. Supongo que a todos nos ha pasado alguna vez, enfadarnos y pensar que ya nunca más te vas a ir con esas personas. Y era en esos momentos en los que me daba cuenta de que no podía estar sin ellas, que son las que me han hecho como soy, las que me han sacado más sonrisas y que fueron las que me "rescataron" cuando estaba sola. 
Al salir del colegio dudé de la continuidad del grupo, y efectivamente alguna se fue, pero llegaron otras mejores, que han hecho de este grupo algo increíble, a día de hoy estoy más unida a ellas de lo que he estado nunca, no cambiaría a ninguna de ellas por NADA del mundo, son lo mejor que tengo.
Hoy es 27 de Agosto, ayer fue mi Santo y antes de ayer mi cumpleaños, al ser verano me había hecho a la idea de que no estaríamos muchas, el sábado (24) por la noche quedé con una amiga, se unió un amigo, y yo ya me daba por satisfecha, pero entonces llegaron dos más, luego otras dos, y por último otras dos. Tres de ellas vinieron desde la playa o el campo sólo para celebrar mi cumpleaños. Lo que iba a ser una noche tranquila con un par de amigas acabó siendo una gran noche con casi todas (las que no pudieron venir estuvieron muy presentes de todas formas). Al día siguiente, es decir ya el día 25 no pudimos hacer nada gordo, un par de amigas y unas risas, pero hoy, tras ir de compras con una de ellas, ésta me dijo que por la tarde nos fuéramos al parque a hacer fotos, al llegar, yo feliz con dos discos de música nuevos que me había traído, me sorprendieron allí el resto del grupo. 
Por favor que alguien me diga ¿qué más se puede pedir?. Han sido tres días inolvidables, he llegado a casa ahora llorando de la alegría, pensando que jamás quiero alejarme de ellas, que cada día, mes y año que llevo junto a ellas ha merecido la pena, que de cada enfado he aprendido algo, que de cada risa he disfrutado hasta decir basta, y pensando que el ser tan diferentes nos ayuda a todas y cada una, porque estoy segura de que nos hemos hecho entre nosotras mucho más bien del que se pueden haber hecho los grupos de pijas en los que podía haber acabado. 
No cambiéis nunca, porque sois lo mejor que tengo, lo mejor que me ha podido pasar, sois lo mejor de este mundo.

martes, 6 de agosto de 2013

Algo especial...

De vez en cuando me dicen que soy un poco infantil, la verdad es que no puedo negar que a veces me vuelvo una niña chica, sobre todo en ocasiones especiales. Tengo la teoría de que la ilusión no hay que perderla con los años, sino renovarla, la magia del día de los Reyes, la felicidad de cumplir un año más, la emoción del Santo... Son fechas importantes, que no necesariamente han de perder relevancia con el tiempo. Dentro de tres semanas es mi cumpleaños, y he de decir que desde pequeña hago la cuenta atrás aunque queden 4 meses, y suelo saber qué quiero de regalo con muuucha antelación. 
Pero ¿a quién no le gustan los regalos? Creo que cuando tenga 40 seguiré abriendo el papel que los envuelve con la misma cara de alegría. 
Sin embargo este año no quiero nada físico, no quiero dinero, ni ropa, ni nada que pueda tocar, este año quiero pasar mi cumpleaños con la gente que quiero, estar rodeada de mis amigas, reir, disfrutar, quiero que no haya ningún mal rollo, quiero que aparezcan las personas que han estado un poco más alejadas, que se desenfaden los que tengan algo en mi contra, aunque sólo sea durante esas 24 horas. El mejor regalo para mi 19 cumpleaños seria un puñado de buenos recuerdos, en los que todos seamos felices.
Estoy segura de que, aunque no todas las personas que quiero puedan acompañarme físicamente, todas estarán conmigo, y las que sí que puedan, sé que harán de ese día un recuerdo muy muy grande, porque la ilusión es lo importante, le da a todo un toque alegre, como un algo especial...


viernes, 2 de agosto de 2013

Sonrisas a la desesperada.

En estos días tan tranquilos, todo el mundo está de buen humor, la gente actualiza su foto de Facebook, suben fotos y fotos de ellos super morenos y disfrutando en la playa, de todas las fiestas habidas y por haber, se cambian los perfiles de las redes sociales, con estados que demuestren que son felices. Pero ¿cuantos de ellos lo son de verdad? ¿Cuántas de esas personas no fingen? ¿No son la mayoría de ellos los que durante el resto del año cuentan con desesperación las horas para que llegue el fin de semana, suspirando por un resquicio de felicidad? Nos creemos que conocemos a la gente con ver su Twitter o su Facebook, pero las redes sociales nos permiten crearnos la identidad que desearíamos tener en la vida real, nos enmascaramos bajo imágenes retocadas con photoshop, bajo frases del estilo de Carpe Diem o tuits del tipo "con mis niñas en la playa! Jajaja que bien estamos!"
No necesariamente somos hipócritas, (que alguno hay) pero es nuestra forma de intentar ser felices... Aún por esas, si tú eres de esas personas sobre las que han caído problemas más gordos que el grado del moreno, te diré: tranquilo, todos tenemos obstáculos, no creas que a esos de las sonrisas trident y moreno Marbella no les ocurre nada malo, todos sufrimos en esta vida, y tarde o temprano saldrás de esta, y te pondráse en la foto de perfil del WhatsApp tu sonrisa más sincera, sabiendo que es entonces cuando es merecida!

martes, 16 de julio de 2013

Pequeñas piezas...

Hace mucho tiempo, una profesora nos explicaba en clase que estamos hechos de las personas que queremos, que en nuestro corazón siempre llevaremos parte de ellas y ellas parte de nosotros. Personalmente no le tenía mucho aprecio a esa profesora, sin embargo aquella clase me hizo reflexionar mucho. Siempre me había preguntado porqué se decía que cuando alguien se va se lleva una parte de ti, o porqué estamos tan unidos a gente tan lejana. Aquella clase magistral de dos horas de duración dio para mucho, y aunque no puedo decir que recuerde todo, si que puedo decir que caló en mi, que nunca he olvidado la esencia del mensaje, y que durante los años posteriores he ido completando y entendiendo por mi misma esa teoría. 
Me gustaría intentar explicarlo con una especie de metáfora. Al nacer se nos da la base de un puzzle, un molde sobre el que colocar y ordenar las piezas. Las primeras piezas que encontramos al emprender el camino son nuestros padres y hermanos, posteriormente entran los amigos, las aficiones, los lugares especiales, las canciones, la ropa, las creencias, en definitiva todo aquello que para nosotros significa algo. Cuanto más nos importe algo, más grande será su pieza en el puzzle, ocupando así mayor superficie en la base y por lo tanto, más espacio en nosotros y nuestras vidas.
Como cada persona es diferente, cada base es diferente, las personas con un corazón enorme tienen una base mucho más grande, por lo que cabe mucho más, o piezas más grandes... Aunque no es el tema de hoy, he de mencionar que una teoría muy importante es saber dar a cada cosa la importancia que se merece, porque si agrandas mucho una pieza que no tiene futuro, al perderla, perderás una gran parte de ti, y sufrirás sin motivo.
Volviendo al tema en cuestión, estamos hechos de los demás, y cuando una pieza se va y no vuelve, deja ese hueco, su hueco hecho a medida, vacío, y ahora falta algo que te hacía ser como eras. Con tiempo y esfuerzo, reacomodarás el resto de piezas para cubrir esa falta, porque evidentemente no te querrás quedar con un vacío toda la vida ¿no?. 
Sin embargo hay otra pequeña cuestión, ¿qué pasa cuando no pierdes la pieza sino que cambia la relación? Siguiendo con la metáfora diré que la pieza sigue ahí, pero cambia de forma, por lo que tú cambias en cierta forma, ya que tienes que reestructurar todo para que siga encajando. Es lo que pasa cuando te alejas de una persona, o tu relación se vuelve distinta. Habrá momentos en los que eches de menos la antigua unión, pero tienes que dar gracia de no haber perdido esa pieza, perder siempre es peor. 
Las piezas nos hacen ser como somos, nos aportan individualidad, nos ayudan y les ayudamos, nos configuran, y si de verdad son importantes nunca se olvidarán ni a ellas ni lo que nos aportaron y enseñaron. Cuida tu puzzle, por ti y por tus piezas, hay tiempo para todas, hay tiempo para trabajar, para descansar, para disfrutar y para estar con la gente que te importa, no descuides unas por cuidar más a otras...

2 años, 24 meses, 104 semanas, 730 días, 17.520 horas, 1.051.200 minutos, 63.072.000 segundos.

Mañana hace dos años que conocí a una persona que cambió mi vida, una amiga a la que le debo muchísimo. Puede parecer que dos años no es suficiente para que alguien signifique tanto, pero esta amiga es diferente, me caló enseguida, al poco de conocerla ya me conocía como nadie, y le ha dado tiempo para darle la vuelta a mi vida.
Se merece esto y mucho más, me ha hecho abrir los ojos, crecer y madurar. No me importa decir que por aquel entonces yo era una niñata que no sabía qué quería, que tenía la madurez de un guisante, y que no me aguantaban ni mis profesores. Era así, básicamente insoportable. Durante años había pasado gente que al conocerme me había dicho: "madura ya", pero no se habían parado a ayudarme, sin embargo esta amiga se preocupó de conocerme, de ver en qué fallaba, cuales eran mis puntos fuertes y débiles, y enseñarme a sacar partido de mi misma. No se limitó a decirme qué tenía que hacer o en qué tenía que mejorar, sino que me cogió de la mano e hizo el camino conmigo. Aunque la sacara de quicio con mis estupideces, o incluso aunque le hiciera daño con ellas, nunca se apartó de mi. A veces yo pensaba que lo hacía, sin embargo luego me daba cuenta de que me enseñaba a caminar por mi misma, como un padre que al principio le da la mano a su hijo para que empiece a andar, pero que luego le suelta para que camine solo. 
He cometido mil errores con esta persona, y mil veces me ha perdonado, hemos discutido hasta la saciedad, y a pesar de todo sigue ahí, ha hecho cosas que odiaba por sacarme a mi adelante. Es probablemente la persona del mundo con más motivos para odiarme, y por el contrario, es una de las personas que más me quiere. 
Quiero que sepa 
hoy, 2 años, 24 meses, 104 semanas, 730 días, 17.520 horas, 1.051.200 minutos, 63.072.000 segundos más tarde, que soy como soy gracias principalmente a ella, a una amiga de verdad que llegó en el momento más indicado, que ahora soy consciente de todo el esfuerzo y lucha que ha puesto en mi, que nunca olvidaré nada de estos dos años, y que, aunque a veces nos distanciemos o discutamos, siempre me llevaré todo su trabajo en mi.
Estoy en deuda contigo gran amiga. GRACIAS.

jueves, 11 de julio de 2013

1º Relato.

Nº1: "Se conocieron tiempo atrás, se llevaron bien desde el primer momento y se tuvieron la una a la otra para apoyarse en cualquier momento. Pasaron épocas mejores, y otras simplemente coincidían. Años más tarde la vida quiso juntarlas aún más, y hacer que ahí se forjara la amistad que llevaban cultivando todo ese tiempo. Pasaron todo ese año estrechamente unidas, preocupándose la una por la otra como una buena amistad exige. Fue un año para reir, llorar, viajar, hablar, confiar, compartir y ante todo vivir. Ambas cometieron errores, ambas perdonaron, ambas entendieron, y en ningún momento hubo mayor disputa que las habituales discordancias a la hora de elecciones tan simples como la comida en los bares o los lugares de salida esos viernes noche. Ni siquiera qué música se ponía en el coche causaba problemas.
Todo parecía una película de Hollywood en la que al principio nada va mal, pero, al igual que en dichas películas, todo dio un giro. Una de ellas se tuvo que marchar a otra ciudad, aquella vida que un año antes se empeñó en unirlas hasta la mejor amistad escrita, quiso separarlas. Pero también quiso dejarles un verano más, un verano para no olvidar nunca, tres meses para que ninguna de ellas olvidara que esa amistad era profunda y verdadera, y que la distancia física es sólo un incómodo obstáculo fácil de superar hoy en día."

No conozco el resto de la historia, ya que ni ellas dos lo conocen, pero si Dios quiere esta historia tendrá mucho que decir en un futuro... Espero que así sea, por esas dos personas, y por todas aquellas que se hallen en una situación similar.

Una pequeña innovación!

Ahora que ha comenzado el verano y que no hay agobio de estudio ni de nada, he decidido que voy a abrir una nueva sección en este blog. Se trata de un lugar en el que narraré pequeñas historias que he ido recopilando a lo largo de los años. Algunos de estos relatos serán ficticios, otros tan recientes que no tendrán final, habrá largos, cortos, conocidos o por descubrir. Digamos que es una sección un tanto abierta, un poco más "light" para esta época tranquila. ¡Espero que os guste!


Esa extraña fuerza.

En ocasiones me siento ante el ordenador por una fuerza que me empuja a escribir sin saber siquiera qué es lo que quiero decir. Puede que sea porque diría tantas cosas que no se por donde empezar, o porque no diría nada... Suelo decantarme por la primera opción, ya que siempre acabo contando lo que me sale de dentro, y porque pienso que todos tenemos algo que decir. Soy de la opinión de que a veces pensamos que estamos bien, que podemos llevar todo el peso que a cada uno nos toca, pero no siempre es así, y (sobre todo las mujeres) tenemos una maraña de cables liados en la cabeza, que no nos deja dormir, comer o incluso sonreír. Es de estas veces en las que las personas que te conocen te preguntan ¿te pasa algo? y tú, inocente o inconsciente, contestas que no, sin embargo al encontrarte frente a frente contigo mismo te das cuenta de que efectivamente esa persona tenía razón, que en tu cabeza se juntan muchas cosas... Es el momento de enfrentarse a lo que más nos cuesta: el corazón. Es la hora del diálogo entre esos dos compañeros que "conviven" dentro de nuestro cuerpo y que se pasan el día en constante disputa.¿Sabéis por qué nunca opongo resistencia a la fuerza nombrada al principio? Es mi subconsciente que actúa como esa persona diciéndome que me pasa algo y que o deslío esa maraña o habrá una especie de Big Bang dentro de mí, en el que esas dos partículas (cabeza y corazón) chocarán y dará lugar al caos y el desorden...He de confesar que la expresión en vivo y en directo no es mi fuerte, y que probablemente esa sea la razón de que prefiera volcarme en un folio antes que en una persona, sé que aquí diré lo que quiero, y se me da la opción de leer, releer y corregir cualquier error. Sin embargo, cada persona es un mundo, y habrá algunas que prefieran salir con algún amigo y desahogarse, otras que prefieran dar un paseo sin hablar con nadie más que con ellas mismas, y otras que simplemente no hagan caso a su fuerza (ya sea un amigo, una sensación o un "detonante") y tarde o temprano exploten. Efectivamente, ahora sé qué es lo que he venido a decir hoy: todos necesitamos hablar con nosotros mismos de vez en cuando, aclararnos, ver quienes somos, de dónde venimos, qué queremos, y hacia dónde hay que caminar para alcanzar esa meta. Cuando lo sepas coge aire, respira, y ve a por ello.

miércoles, 8 de mayo de 2013

Maldita distancia...

No tengo por costumbre ser tan concreta en lo que escribo, ya que me gusta que quien lo lea pueda sentirse identificado, pero como es mi blog supongo que puedo hacer lo que quiera ¿no?. Además sé que no seré la única persona en el mundo que odie la distancia... Ahora podríamos decir que tenemos suerte por tener whatsapp, teléfono y medios que nos permiten comunicarnos con personas que están a cientos de kilómetros, pero no hay nada como tener a esas personas cerca, ninguna llamada podrá sustituir una mirada, ningún emoticono puede sustituir la sensación de abrazar a esa persona que tanto echas de menos, ni se pueden entender los silencios... Sentir la presencia, saber que la puedes tocar físicamente, oir la risa, y no leer un "jajaja"... Es odioso, y si pudiera crear un mundo perfecto, cogería a todas esas personas y las pondría en la misma ciudad, porque a mi no me hacen falta riquezas,no hay nada que dé mayor felicidad que poder estar con las personas que quieres. Y yo me pregunto ¿por qué tenemos que estar rodeados de gente que ni nos viene ni nos va, teniendo tan lejos a los que más nos importan? Es muy injusto... No se puede hacer nada, no hay genio de la lámpara al que pedirle tres deseos, ni magia que nos teletransporte a su lado, ni tecnología equiparable al calor humano de esas personas. Sé que todo es acostumbrarse, no pensarlo y conformarse con poder verlas cada varios meses o años, pero en estos momentos yo daría cualquier cosa por pasar un día con esa persona, y saber que seguirá ahí aunque la distancia nos separe...

Sólo curioso...

Es curioso lo rápido que cambiamos de estado anímico ¿no?, curioso cómo hay gente que te transmite seguridad y otra todo lo contrario, curioso cómo olores de antaño te evocan recuerdos, curioso como palabras dichas con ritmo son capaces de sacarnos una lagrimilla o una sonrisa, curiosas las metas que nos proponemos, curiosa la actitud de cada persona ante los obstáculos, curiosos los gustos de cada individuo, curiosa la amistad, curiosas las costumbres en cada país, curiosas las ganas de estar con algunas personas y las ganas de quitar a otras de en medio, curiosos los idiomas. ¡Qué curiosa es la pelotita esta en la que vivimos, ¿no?!

¡Vacaciones ya!

Últimamente, todo es diferente, se dice que la primavera la sangre altera, y desde luego ésta ha venido con fuerza. Estoy segura de que todos hemos experimentado alguna vez ese día (o días) en el que parece que todo el mundo está en tu contra, días en los que no aguantas a nadie, pero no porque tu estés diferente, si no que todo el mundo está alterado (o eso pensamos en esos casos). En esos días te planteas si coger una nave espacial y mudarte a Venus, a ver si los extraterrestres se portan mejor. Yo sinceramente me iría a 806 kilómetros (por decir un número), tampoco está tan lejos como Venus (aunque lo parezca). Pero el hecho no es a cuántos kilómetros te vayas, sino el hecho de evadirte de lo que te rodea, y aparecer en un paraíso con otra gente, lo que viene siendo necesitar unas vacaciones.

jueves, 25 de abril de 2013

True friendship...

"Count On Me" es una canción de Bruno Mars, con una letra preciosa, que mucha gente debería aplicarse, es en mi opinión, la forma más completa y a la vez más breve y divertida de describir una verdadera amistad.

Bruno Mars - Count on me


[Verse 1:]
Oh uh-huh
If you ever find yourself stuck in the middle of the sea
I'll sail the world to find you
If you ever find yourself lost in the dark and you can't see
I'll be the light to guide you

Find out what we're made of
When we are called to help our friends in need

[Chorus:]
You can count on me like 1, 2, 3
I'll be there
And I know when I need it
I can count on you like 4, 3, 2
You'll be there
'Cause that's what friends are supposed to do, oh yeah
Ooooooh, oooohhh yeah, yeah

[Verse 2:]
If you're tossin' and you're turnin'
And you just can't fall asleep
I'll sing a song beside you
And if you ever forget how much you really mean to me
Every day I will remind you

Oooh
Find out what we're made of
When we are called to help our friends in need

[Chorus:]
You can count on me like 1, 2, 3
I'll be there
And I know when I need it
I can count on you like 4, 3, 2
You'll be there
'Cause that's what friends are supposed to do, oh yeah
Ooooooh, oooohhh yeah, yeah

You'll always have my shoulder when you cry
I'll never let go, never say goodbye
You know...

[Chorus:]
You can count on me like 1, 2, 3
I'll be there
And I know when I need it
I can count on you like 4, 3, 2
You'll be there
'Cause that's what friends are supposed to do, oh yeah
Ooooooh, oooohhh

You can count on me 'cause I can count on you


(Letra sacada de AZLYRICS)

sábado, 23 de marzo de 2013

Someone different...

Hace unos días, estaba hablando con una amiga, cuya identidad no voy a desvelar ya que lo que voy a contar es un poco personal. Esta amiga, un poco hundida, me decía que aunque tenga mucha gente alrededor se siente sola, se siente diferente, y he de decir que si la conocierais lo entenderiais. Sus amigas son muy buenas, pero poco tienen en común con ella, es hija única por lo que no tiene hermanos que la comprendan, tiene unas metas y unos ideales que no se ven hoy en día y que poca gente
entiende. Es fuerte gracias a Dios, pero hay veces que flaquea y por desgracia ninguna de sus amigas se da cuenta de nada de esto, creen que ella se siente como una más, que siempre está cómoda. Ella es lista, y aprovecha eso para disimular y hacer como que no pasa nada.
Por otro lado, me comentaba, no tiene ninguna amiga que esté ahí siempre, no tiene esa persona que comenté en otro post anterior que sea su inseparable. Por lo que la conozco (que aún no es mucho) siempre ha sido la segunda, es decir, siempre ha estado ahí para las personas que le han importado y que para ella han sido una prioridad, pero esas personas ya tenían a su "inseparable" y  esta amiga solo era una más, a veces incluso sólo era un clinex, de usar y tirar.
Sinceramente me da mucha pena que haya gente tan buena que lo pase así de mal, por supuesto también tiene sus defectos, porque somos humanos y todos los tenemos, pero por favor, nos pasamos la vida dando limosna a los negritos de los semáforos, a los aparcacoches, dando cosas a gente desconocida, y no cuidamos lo que tenemos cerca... Esto es un llamamiento a que todo el mundo mire a su alrededor, se pregunte si tiene cerca una persona como mi amiga, y empecemos a prestar un poco de atención a algo que no sea nosotros mismos, ¡aprendamos a mirar hacia delante y no hacia dentro!.

miércoles, 13 de marzo de 2013

Con valor!

¿No estás harta de ser una cobarde?¿No estás harta de esconderte de tus miedos? Es hora de plantarles cara, sabes que la batalla será dura, que es sólo una batalla, que quedan muchas más para que se acabe esa guerra que no hace más que enemistarte contigo misma destrozándote razón y corazón, que ni ésta ni ninguna serán fáciles, pero nadie dijo que lo fueran. Así que es hora de madurar, de dejar atrás la cobardía y decirte con fuerza: ¡Aquí estoy yo! Y aunque en esta absurda guerra solo sufras tú, cuando acabe sólo tú habrás ganado, y entonces estarás satisfecha de ti misma, porque en el tránsito te habrás hecho una mujer, que será capaz de plantarle cara a todo aquello que se le ponga por delante. Y aunque para eso todavía te queda la parte de sufrir ¡sabes que puedes! Serán muchos los factores que lo impidan, pero la voluntad mueve montañas y como dice una película: Tierra de libertad... ¡Hogar de valientes!. No hay mayor valentía que la de afrontar tus propios miedos sola, porque en el mundo estamos solos, entra y sale gente de nuestra vida, algunos no dejan huellas, otros la dejan para mal, y al final por mucho que quites el clavo de la pared siempre quedan huecos, y con la valentía que vas forjando en el camino has de tener el coraje de protegerte con el escudo de la voluntad y luchar con la espada del valor... A no ser que decidas tirarlo todo por la borda y rendirte, y será entonces cuando habrás dejado que te gane el mundo... Podrás unirte a la lista de fracasados, que no lograron nada, y solo malgastaron su vida sufriendo... O por el contrario puedes luchar cada batalla hasta ganar la guerra y quedar en la lista de los vencedores, que serán recordados por siempre, por no dejarse vencer por el mundo... Por luchar ¡a contracorriente!.